guante quita pelos - rosa
Guante quita-pelos de silicona rosa MASCOTIXS. Sus micropúas atrapan el pelo con electricidad estática. Chau pelos en el sillón, la ropa y el auto — sin pilas, sin repuestos, sin químicos. Para los consentidos de la casa.
Calculá tu envío
Estimado para 1 unidad. El total exacto se calcula en el checkout.
Lo que incluye
- ✔ Guante cepillo con fricción electrostática: atrae pelos y pelusas al instante, sin químicos ni adhesivos
- ✔ Apto para pelo de perro y gato, corto o largo
- ✔ Doble cara: más limpieza en menos tiempo
- ✔ Lavable y reutilizable: chau rollos descartables
- ✔ Bordes reforzados para uso diario intensivo
- ✔ Malla acolchonada: suave con la ropa y el sillón, implacable con los pelos
- ✔ Tira colgante para tenerlo siempre a mano
- ✔ Usos: ropa, sillón, camas, alfombras, cortinas y auto
🐾 GUANTE CEPILLO QUITA PELOS: LA ÚLTIMA BATALLA CONTRA LOS PELOS LA GANÁS VOS 🐾 Seamos honestos: tu ropa negra ya no es negra. El sillón tiene más pelo que tu gato. Y cada visita se lleva de recuerdo un pantalón peludo. Probaste rollos que se terminan en dos días, cinta adhesiva enrollada en la mano, la aspiradora que hace ruido pero no saca nada… Basta de perder contra los pelos. Este guante cepillo con forma de patita usa fricción electrostática que atrae pelos y pelusas de perros y gatos como un imán. Una pasada por el sillón y miras: superficie limpia, guante lleno. Así de simple, así de satisfactorio vas a querer pasarlo por toda la casa. ¿Guante lleno? Lo enjuagas bajo el agua y queda listo para la revancha. Es lavable y reutilizable: lo compras UNA vez y jubilas los rollos descartables para siempre. Gana tu bolsillo, gana el planeta. Su doble cara limpia el doble: malla acolchonada de un lado, superficie electrostática de agarre total del otro. Ropa, sillón, camas, alfombras, tapizado del auto… nada queda peludo. ¿Y el auto? Llevás a tu amigo peludo a la veterinaria y el asiento queda tapizado de pelos. Con una pasada del guante, listo: impecable como recién lavado. IMAGINATE ESTO: te sentás en el sillón sin revisarlo antes. Salís de casa de negro sin pasarte el rollo en la puerta. Volvés de la veterinaria y el auto sigue impecable. Las visitas se van con abrazos, no con pelos. Tu perro y tu gato siguen sueltos por toda la casa, y a vos ya no te importa. ESO ES GANAR.